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¿Dónde vivir? ¿Campus o off-campus?

Dependiendo de la universidad, habrá planes interesantes en dorms (residencias) para graduados o no. Normalmente en un dorm se socializa más con otros estudiantes y queda más cerca de la universidad, mientras que en un apartamento podrás tener una vida más independiente.

Para buscar apartamento, las universidades suelen tener una off-housing office, donde se puede coger información interesante de apartamentos privados disponibles. También hay muchos anuncios en la prensa gratuita local, como en el Village Voice de Nueva York, o en la prensa regular.

Si haces un contrato de alquiler, asegúrate de lo que firmas, de las condiciones para pagar y de los compromisos que contraes. Normalmente estos contratos son por doce meses y hay que dejar un depósito de uno o dos meses de fianza.

Los precios dependen mucho de la zona geográfica donde vayas a vivir. Manhattan, en Nueva York, es de las zonas más caras para vivir, con precios que probablemente no bajarán de los $1.400 por un apartamento. En el lado opuesto está el Medio Oeste (Oklahoma o Kansas), donde podrás alquilar el mismo estudio por menos de $500.

Otra modalidad bastante extendida en algunas ciudades es la del subleasing, en la que alquilas a alguien que a su vez tiene alquilado el apartamento. Ésta puede ser una solución ajustada, pero debes asegurarte de que es legal.

Existe también la opción de usar una agencia de real estate (o realtors), donde te cobran una comisión al formalizar un contrato, pero en la que te aseguras que vas a ver bastantes pisos y te puedes hacer una idea del mercado.

Por último, lo más normal es compartir piso con roommates, ya que así se comparte el precio del alquiler. Para tener una inmersión cultural más profunda, tener un roommate americano es una buena idea. Sin embargo, hay quien prefiere tener compañeros españoles o europeos.

De todos modos, si no tienes arreglado el tema del apartamento al llegar a tu destino, aquí tienes unos consejos:

  • No recomendamos que aceptes un alquiler sin haber visto la zona y el roommate. Podrías llevar sorpresas desagradables, ya que las descripciones que encuentres normalmente están un poco exageradas.
  • No alquiles lo primero que veas, a no ser que te impresione mucho. Mira antes en cuatro o cinco sitios, y luego decide.
  • Siempre puedes usar los realtors, en las que te aseguras que vas a ver bastantes pisos y te puedes hacer una idea del mercado.
  • Paciencia. En algunas ciudades buscar piso es una experiencia frustrante, demoledora y que te quita todas las energías y el entusiasmo. Ante todo, mucha calma./UL>