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Cómo comprar un coche … o no

En muchas ciudades, como Nueva York o Boston, tener un coche es más una incomodidad que un beneficio, debido a las dificultades de aparcamiento y al poco uso al tener bien organizado el servicio público de transportes. Pero en la mayoría de los Estados Unidos tener un coche es imprescindible para ir al supermercado, al banco o a la universidad. Hay que darse cuenta de que en general, el sistema de transporte público está mucho menos desarrollado que en Europa (algunas veces es inexistente) y las distancias, mucho mayores.

Por lo tanto, muchos estudiantes compran un coche de segunda mano. Según el modelo, la antigüedad, el quilometraje y la condición del coche, el precio puede variar entre unos pocos cientos y muchos miles de dólares. Aunque ya a partir de unos $3.000 se puede comprar un coche con bastantes garantías.

A diferencia de Galicia, en los Estados Unidos existe un mercado de segunda mano muy activo. Hay muchos anuncios de venta de coches por particulares en periódicos, anuncios en tablones de anuncios, etc. Los vendedores profesionales de coches usados (los dealers) tienen muy mala fama en la sociedad americana, pero los planes de financiación suelen ser mejores que si compras el coche a un particular y, a veces, las garantías duran varios meses.

Si lo que quieres es comprar un coche nuevo, cuenta con gastar más de nueve o diez mil dólares.

En general, y a agosto de 2002, los precios variaban entre $1.40 e $2.20 el galón estadounidense (3,78 litros). Hay muchas gasolineras y libertad a la hora de poner precios, por lo que existe una enorme competencia entre ellas. El usuario es quien se sirve la gasolina, excepto en cuatro estados donde es obligatorio que haya operarios que lo hagan.